“Comencé a escribir a la muy tardía edad de 59 años”, confiesa hoy la escritora Anita Luksenburg luego de 13 primaveras de haber empezado con su periplo literario. Sin embargo, la sabiduría popular afirma que “nunca es tarde cuando la dicha es buena”. Su libro “Rifka y yo”, que integra la colección de la biblioteca de University of Texas, incluye el cuento “Rifka”, inspirado en la madre de la escritora quien sobrevivió a la Segunda Guerra Mundial. Esta historia fue llevada a las tablas por su amiga, Berta Margulis, y dirigida por la conocida actriz Elena Zuasti. Incluso, fue representada en italiano en el país de la bota. El libro está dividido en cuatro partes; la primera contiene siete historias sobre la Shoá (Holocausto del pueblo judío), algunas sobre hechos concretos, otros posibles. En la segunda, diferentes historias de vida, producto de la imaginación de la autora, y en la tercera, los protagonistas son los niños.