La decisión de los servicios secretos alemanes de abordar de forma abierta el pasado nazi de la inteligencia germano-occidental (BND) vuelve a dirigir las miradas hacia América Latina en cuanto que refugio de algunos de los criminales de guerra del Tercer Reich más buscados. La desclasificación de documentos y la reciente creación de una comisión formada por cuatro prestigiosos historiadores para estudiar el pasado nazi del BND reflejan la voluntad de su presidente, Ernst Uhrlau, de arrojar luz sobre el funcionamiento del espionaje de la Alemania federal tras la II Guerra Mundial.