Los observadores de la Liga Árabe iniciaron su misión en Siria viajando a Homs, bastión de la revuelta, donde unas 70.000 personas manifestaron luego de la muerte el lunes de unos 30 civiles y en medio de rumores de fuga de Bashar Asad.
Según medios internacionales que citan al diario israelí Maariv, el presidente sirio planea una salida hacia Rusia, que le daría asilo. Mientras, el vicepresidente, Faruk al Shara, asumiría el poder de forma interina hasta las elecciones.