Los fuegos artificiales fueron sustituidos en Irán por misiles de corto y largo alcance, por misiles terrestres y marítimos. Desde el 24 de diciembre hasta ayer, el presidente iraní Mahmud Ahmadineyad realizó un cortejo armamentístico en el sur de su país entre el estrecho de Ormuz y el océano Índico, con la finalidad de intimidar a Estados Unidos y a Israel, sus archienemigos. Ahmadineyad demostró en estos días que tiene poderío militar para bombardear Israel y las bases estadounidenses de la región. La guerra táctica, una vez más, es por el petróleo.