La supuesta aceptación del plan de seis puntos del enviado especial de la ONU, Kofi Annan, por parte el régimen de Bashar Assad, representa la última maniobra del dictador sirio para ganar tiempo con el fin de aplastar el levantamiento contra su gobierno. Según el programa, el régimen debería retirar las tropas y los blindados de los centros urbanos de Siria para el 10 de abril. La segunda conferencia de los “Amigos de Siria”, en Estambul emitió un plazo límite para que Assad comience a implementar el plan. La Conferencia declaró que Assad será juzgado por “sus actos, y no por sus promesas”.