“Si lo queréis no será una leyenda”.
Así lo expresaba Teodoro Herzl, el fundador del Sionismo Político hace ciento quince años atrás. También expresaba que “no sé si en cinco años pero sí en cincuenta el Estado judío será una realidad”. Acertó. Con una extraordinario visión profética. Israel está cumpliendo sesenta y cuatro años de existencia. Es motivo de alegría y regocijo. Durante casi dos mil años, generación tras generación, el pueblo judío pedía, rezaba por el retorno a Sión. Esto mantuvo la ligazón espiritual del pueblo con la Tierra de Israel.