El número de generales que desertaron de la causa de Asad se eleva a trece – además de miles de soldados y oficiales subalternos. Tres pilotos sirios también se escaparon a Jordania hace algunos días. Estas últimas pérdidas del dictador sirio no son decisivas en sí mismas. Pero añaden al cuadro general de que el régimen, aunque aún desafiante, se está quedando sin ideas.