2012 fue declarado “Año de Janusz Korczak” por el Parlamento polaco, y en todo el mundo se multiplican las actividades que destacan la trayectoria del educador que tanto ha hecho para que sean reconocidos los derechos de los niños. Korczak manifestaba su doble pertenencia cultural y nacional: como judío polaco actuaba en ambos contextos nacionales a favor de una mayor aproximación de los dos pueblos; y, al mismo tiempo, simpatizaba con el movimiento sionista, lo que lo llevó a Palestina en dos ocasiones.