La secretaria de Estado norteamericana Hillary Clinton viaja esta semana a Medio Oriente para impulsar las incipientes conversaciones de paz, que enfrentan su primer escollo con la llegada del fin del congelamiento de asentamientos israelíes.
La secretaria de Estado norteamericana Hillary Clinton viaja esta semana a Medio Oriente para impulsar las incipientes conversaciones de paz, que enfrentan su primer escollo con la llegada del fin del congelamiento de asentamientos israelíes.
Los seres humanos nos enfrentamos, desde que el mundo existe, al dilema tremendo de la muerte. Aceptamos su realidad porque no hay otro remedio, pero el hecho de no existir, la conciencia de la nada, es un doloroso clavo que horada el corazón y la inteligencia. De él surge una división que, simplificando tal vez en demasía, divide a las personas en dos grandes grupos; aquellos que creen en formas de pervivencia situadas más allá de esa muerte, a la que se reduce a la categoría de mero tránsito, y los que están persuadidos de que todo termina, para el individuo al menos, cuando dejan de funcionar los signos vitales.
En primer lugar, quiero dar las gracias al Congreso Judío Mundial por su amable invitación. Es realmente un placer estar con todos ustedes aquí en la ciudad Santa de Jerusalem.
En un reportaje publicado en el periódico semi-oficial palestino Al-Quds, el Presidente de la Autoridad Palestina Mahmoud Abbas rechazó los dichos del Primer Ministro Binyamin Netanyahu acerca de un «compromiso histórico» y dijo que no habría compromisos sobre temas centrales tales como Jerusalem y fronteras.