Angela Merkel ha matizado su declaración del mes pasado, certificando la defunción del «multiculturalismo» en Alemania. «Ha fracasado, ha fracasado por completo», dijo entonces. Hoy, al término de una Cumbre de la integración convocada en su despacho de Berlín y que ha reunido a políticos, expertos y representantes de los emigrantes, la Canciller ha corregido el tiro.