Tras gobernar de manera autoritaria durante los últimos treinta años, el gobierno del presidente autócrata Hosni Mubarak, pende de un hilo tras la espontánea y decidida manifestación popular y la quita de apoyo occidental y de su propio ejército.
Tras gobernar de manera autoritaria durante los últimos treinta años, el gobierno del presidente autócrata Hosni Mubarak, pende de un hilo tras la espontánea y decidida manifestación popular y la quita de apoyo occidental y de su propio ejército.
El deseo de la constitución de un Estado Palestino y el advenimiento de la paz en el Medio Oriente es absolutamente compartible. Desearíamos incluso que tal Estado sea tan próspero como el Estado de Israel.
Los acontecimientos en el Norte de África que implican a las sociedades árabes de Túnez, Argelia, Egipto, más las de Jordania, Yemen y las que posiblemente se verán contaminadas por esta explosión de violencia que nadie esperaba, necesitan de un análisis que no se vea arrastrado por la gravedad de los sucesos.
Imitando lo que ya hiciera Mohamed Bouazizi, cuya inmolación desencadenó el derrocamiento del régimen oprimía a Túnez desde hacía dos décadas, dos personas resultaron heridas tras quemarse a lo bonzo frente al Ministerio de Educación en Rabat, en protesta por sus condiciones laborales, informó una fuente de la organización de la Asociación Marroquí de Derechos Humanos (AMDH).