Hoy, son muchos los analistas que se preguntan cuál será el curso futuro de los acontecimientos que vienen de la mano de las manifestaciones y revueltas que, con la ciudad de El Cairo como epicentro, se extienden como reguero de pólvora por el norte de Africa y el Medio Oriente. Lo sucedido hasta ahora en Egipto era más o menos predecible. Sectores de la sociedad se lanzaron a las calles ante la falta de respuesta para sus demandas económicas y políticas (más de lo primero que de lo segundo).