Volver a Gurvich parece tarea lógica, dado que es un artista que se puede leer desde distintas claves. Su obra es rica en elementos e incita a pensar y a imaginar sus inagotables fuentes. Montevideo dispone de un excelente museo que perpetúa la memoria del artista, pero que también, como debe ser, propicia nuevos cruzamientos en la interpretación de la obra. Por ello, se presenta una muestra junto con un libro de inusuales proporciones de la crítica Alicia Haber.