El autor Tuvia Tenenbom llegó desde Nueva York a Alemania para trabajar con la editorial Suhrkamp en su nuevo libro. Sin embargo, cuando uno se reúne con él, queda claro que otra cosa lo motiva en realidad: «Nunca en mi vida voy a permitir que alguien me llame ‘el judío Tenenbom’ o ‘el judío histérico“. Tenenbom, descendiente de una familia con muchas víctimas del Holocausto, se siente insultado y rebajado. Se hace la pregunta: «¿Qué clase de país es este, donde a alguien se lo llama ‘el judío Tenenbom’ o ‘el judío histérico’, sin que la gente se escandalice?»…