Eran potenciales jóvenes suicidas o estaban en la órbita talibán, pero el Ejército paquistaní tiene un proyecto educativo para que se reinserten en la sociedad y aspiren a ser electricistas o agricultores. Los niños y jóvenes reclutados por los insurgentes son una de las grandes preocupaciones de las autoridades de Pakistán, que han puesto en marcha la iniciativa piloto en el valle norteño de Swat.