El Ejército de Defensa de Israel (Tzáhal) se prepara para reforzar la seguridad de los asentamientos de Judea y Samaria (nombres bíblicos de Cisjordania) en previsión de que se produzcan disturbios el próximo septiembre, cuando los palestinos estudian acudir unilateralmente a la ONU en busca de reconocimiento internacional. Así lo informa hoy el diario «Haaretz», al precisar que las Fuerzas Armadas de Israel están pertrechando a los responsables de seguridad de los asentamientos con gases lacrimógenos y granadas de estruendo y fijando «líneas rojas» alrededor de cada asentamiento a partir de las cuales las tropas podrán disparar a los pies de los manifestantes palestinos.