Circula por ahí un borrador de manifiesto en apoyo a que España reconozca el Estado palestino en la Asamblea General de la ONU basándose, como dice, en que se trata de “una causa moral”. Todo lo demás no importa. Pero sí, sí que importa. Por ejemplo, ¿apoyaría usted a un dirigente que reiteradamente se niega a convocar elecciones porque no quiere perder su puesto o porque teme que su partido no gane? Supongo que no, porque no lo consideraría nada democrático. Pues bien, eso es precisamente lo que viene haciendo el presidente palestino, Mahmud Abás, quien desde 2005 viene posponiendo tanto las elecciones legislativas como las locales y presidenciales. Su última negativa, hace tan sólo unos días.
Ver nota completa