A medida que las atrocidades cometidas durante el Holocausto se alejan de la memoria viva, una nueva cosecha de museos en todo el mundo intenta vincular la Shoá con los acontecimientos actuales y la autoidentidad de los visitantes.
A medida que las atrocidades cometidas durante el Holocausto se alejan de la memoria viva, una nueva cosecha de museos en todo el mundo intenta vincular la Shoá con los acontecimientos actuales y la autoidentidad de los visitantes.
50 polacos reconocidos “justos entre las naciones”, personas que sin ser judías arriesgaron sus vidas para ayudar a judíos durante el Holocausto, escribieron una carta a los gobiernos y parlamentos de Israel y Polonia. En la misma dijeron oponerse a que se siembren divisiones entre polacos y judíos y pidieron un “futuro basado en la amistad, la solidaridad y la verdad”.
Muchas fueron las historias amorosas que tuvieron lugar en escenarios tan terribles como el campo de exterminio de Auschwitz, a pesar del terror, el dolor y la muerte. La escritoria y periodista española Mónica G. Álvarez, recopila 7 de estas hostorias, en su libro «Amor y Horror Nazi. Historias reales en los campos de concentración».
La reciente disputa diplomática entre Polonia e Israel por una ley que castiga a quienes hablan de una responsabilidad del primero en las matanzas sistemáticas encaradas por los nazis llegó a un nivel superior cuando el primer ministro habló de «perpetradores polacos y perpetradores judíos». Los especialistas sostienen que la comparación es difícil de sostener. En la foto: Sobrevivientes del Holocausto protestan contra la embajada polaca en Tel Aviv (AFP)