El exterminio deliberado, sistemático y cruel de aproximadamente doce millones de personas (judíos, negros, gitanos, comunistas, socialistas, anarquistas, liberales, homosexuales y masones, entre otros grupos), perpetrado en pleno siglo XX en una de las naciones más avanzadas del planeta, pone en tela de juicio los valores de nuestra Civilización, nos enfrenta a muchas preguntas y nos obliga a modificar nuestras conductas. Nos impone evitar de cualquier forma que estos hechos se repitan, cultivar una memoria integral y a buscar formas de Justicia que impidan la impunidad de todos los responsables. El Holocausto o Shoá, el asesinato de unos seis millones de judíos, y dentro de él un episodio singular como el Levantamiento del Gueto de Varsovia ha agregado lecturas, desarrollos y reflexiones que llegan al plano teológico, enriqueciendo la discusión sobre la naturaleza de la condición humana.
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