Haim Birman suele ir al Club Shalom, que traduce paz. Él lo llama “ir a tomar aire puro”. No tiene problemas de audición y suele ser quien decide qué tipo de camisas ponerse. Recibe a todas las visitas con una sonrisa y muchas atenciones. Lo enternecen los niños y ama como nadie la vida. Haim Birman aun tiene pesadillas con la ‘Shoah’ -que traduce catástrofe-, como llaman los judíos al Holocausto.