La tarea del periodismo, es similar a la del científico: se trata de observar y describir, no de juzgar y prescribir. Sin embargo, se hace, y además, desde el desconocimiento y el prejuicio más elementales. En lo que respecta a Israel, los periodistas parecen tener, ya directamente, un problema con los hechos, los que se muestran más como fábulas que como información.