Desde que Fatah cometió su primer acto de sabotaje contra el Servicio Nacional de Conducción de Aguas de Israel, el 1 de enero de 1965, el movimiento nacional palestino viene librando una persistente guerra contra el Estado judío. En su nivel más básico, los palestinos –desde la OLP y la Autoridad Palestina (AP) hasta Hamás, la Yihad Islámica y las organizaciones salafistas– llevan décadas urgiendo a matar o herir a judíos israelíes y a dañar o destruir sus propiedades. Las distintas organizaciones sólo difieren en las tácticas para alcanzar esos objetivos.