Durante las protestas del 14 de mayo en la Franja de Gaza, donde murieron 62 palestinos, incluyendo 50 miembros de la agrupación islamista Hamás y otros 3 partidarios de la Yihad Islámica Palestina, se sumó a la lista la niña de 8 meses Leila al–Ghandour, la cual habría fallecido por inhalación de supuestos gases lacrimógenos lanzados por el Ejército de Israel contra los manifestantes. Mientras el portavoz del Ministerio de Sanidad palestino Ashraf al Qedra señalaba a la cadena internacional EFE, que por ahora, no saben si considerarla o no «mártir», porque no están seguros de que la niña hubiese muerto producto de esta circunstancia. De comprobarse, el Hamás que dirige la Franja de Gaza desde hace más de una década tendría que pagar una indemnización mensual a la familia al – Ghandour por la muerte de la pequeña: la misma se podría calcular en al menos US$3.000. La fotografía de la niña muerta en brazos de su madre, ya se ha hecho viral y ha impactado una vez más a la opinión pública.