La Autoridad Palestina (AP) ha decidido que los palestinos no sigan recibiendo tratamiento médico en Israel. El pasado marzo, el Ministerio de Sanidad de Ramala, capital de facto de los palestinos, anunció el cese de las transferencias médicas a los hospitales israelíes y prometió encontrar alternativas en hospitales públicos y privados. La decisión de la AP de impedir que los palestinos reciban tratamiento médico en Israel no afecta a sus altos cargos.