Durante la década del ‘30, antes del comienzo de la Segunda Guerra Mundial, tres hechos relacionados con el racismo y la discriminación, producidos en dos países diferentes, tuvieron implicancias muy fuertes. Por un lado, en Alemania asumió el poder Adolfo Hitler como canciller en 1933 y Berlín fue seleccionada sede de los XI Juegos Olímpicos. Por otro lado, la asunción ese mismo año de Franklin Delano Roosevelt como presidente en los Estados Unidos. Estos tres hechos serán trascendentales para un joven atleta afroamericano nacido en Alabama llamado Jesse Owens.