Setecientas mil personas, los yazidis, corren el riesgo de ser asesinadas. Los criminales del Estado Islámico –esa entidad sanguinolenta que ha surgido en el Medio Oriente— ya ha matado a unos cuantos centenares. No han sido más porque huyeron y se escondieron. Los liquidan y a veces violan a las mujeres antes de degollarlas.