El presidente de Francia, François Hollande, pidió a Irán «respuestas» y no «provocaciones» para que Teherán consiga llegar a un acuerdo con las potencias internacionales que garantice los fines pacíficos de su programa nuclear.
Durante una comparecencia de prensa tras la cumbre ítalo-francesa celebrada en Roma y preguntado por los periodistas, Hollande se pronunció de este modo sobre las últimas declaraciones del líder supremo de Irán, ayatollah Alí Khameneí, que acusó a Francia de ser un «siervo de Israel» por impedir un acuerdo en la primera ronda de negociaciones y descalificó al Estado judío, afirmando que «está abocado a la desaparición».