En Turquía existe a nivel gubernamental una Dirección de Asuntos Religiosos (Diyanet), cuyo poder e influencia se dirige a proteger el Islam. Otras religiones no cuentan con reconocimiento oficial, como el yazidismo, y otras están al borde de la extinción, entre ellas el judaísmo. Su director, el Prof. Dr. Mehmet Görmez anunció que el Islam fue traído al mundo por Allah para corregir las “distorsiones” del judaísmo y el cristianismo.