Si lo de Siria lo estuviese haciendo Israel, la familia Bardem estaría encadenada en cualquier farola de la Castellana haciendo por turnos una ruidosa y muy mediática huelga de hambre. Se habrían organizado toda clase de manifestaciones y de otras actuaciones deplorables frente a la embajada israelita. Los insultos serían gravísimos y sistemático, y no faltarían las atroces comparaciones con el Holocausto.