La atribulada situación del régimen de Asad en Siria ha vuelto poco probable una represalia por el reciente ataque de la Fuerza Aérea de Israel. De hecho, la decisión inusual del régimen de dar a conocer su propia versión de aquel incidente indica que calcula (probablemente con razón) que puede anotarse una victoria propagandística, aunque un tanto exigua, al presentarse a sí mismo como el objetivo desdichado de las atenciones de los sionistas…