Cuando desaparece una niña cristiana en la ciudad portuaria egipcia de Alejandría, la familia de la víctima suele llamar a cierto jeque musulmán de la vecina localidad de El Ameriya. El líder local salafísta, cuya posición ultraconservadora aprueba el matrimonio de niñas de incluso nueve años, tiene antecedentes de secuestrar a menores de familias cristianas coptas, de obligarlas a convertirse al Islam y de casarlas con musulmanes, según denuncian activistas de derechos humanos