“Hay algunas cosas que no pueden ocultarse”, es el lema de la primer campaña en un país islámico contra la violencia de género, una situación que afecta a miles de mujeres que carecen totalmente de voz para reclamar ni por sus derechos, ni por la victimización que sufren, en tanto la sociedad judicial islámica aprueba solo lo hecho por los hombres.