Rami, Marwan y Ahmad, tres homosexuales libaneses, vivien con miedo al oprobio y la discriminación y dicen que sólo «quieren ir a una discoteca sin el temor a que llegue la policía». En Líbano, un país con reputación de liberal en la conservadora región de Medio Oriente, los homosexuales sufren menos hostigamiento que en otras partes del mundo, pero viven en el ostracismo social, con excepción de los sectores más acomodados de la capital.