El 22 de septiembre, docenas de fieles cristianos fueron asesinados en una iglesia de Pakistán. Los asaltantes eran yihadistas suicidas que hicieron explotar unas bombas. Este no era el primer ataque a la pequeña comunidad cristiana de Pakistán. En Egipto, repetidos atentados mortales han tenido como objetivo a las iglesias de los cristianos coptos. Algunos miembros de esta antigua comunidad religiosa, convencidos de que no tienen futuro en el país árabe más populoso, han emigrado.