Un trabajador de la salud encargado de supervisar la vacunación contra la poliomielitis, ha sido fatalmente tiroteado y otros dos han resultado heridos cuando varios hombres armados abrieron fuego contra un hospital en el noroeste de Pakistán. Nadie ha reivindicado la autoría de la matanza. Los talibanes han amenazado a menudo con matar a los trabajadores de la salud que inmunizan a los niños, lo que ha provocado la marcha de los voluntarios, dejando a miles de niños y niñas en las zonas tribales de Pakistán sin vacunas vitales. El ataque es un revés para la ex estrella del cricket y actual líder de la oposición Imran Khan, que a principios de este mes, condenó los ataques a los trabajadores de la salud que se encargan de suministrar las vacunas. Él se ha comprometido a llevar personalmente una campaña contra la poliomielitis y ha advertido que el país está en riesgo de ser puesto en cuarentena a nivel internacional si los ataques continúan. Pakistán es uno de los tres países donde la poliomielitis sigue siendo endémica.