La educación es básica para que las familias dejen de practicar la ablación del clítoris
Los programas de la asociación Bint al-Nil para evitar esta práctica están en riesgo por los recortes en la cooperación española
Hace dos años, la pequeña Hoda, de nueve años, fue sometida a una operación de ablación de clítoris, al igual que sucede cada año con decenas de miles de niñas egipcias. Según datos de Naciones Unidas, en Egipto tiene lugar uno de cada cinco casos de mutilación genital femenina en el mundo. La operación se complicó, y Hoda acabó muriendo a causa de una hemorragia. Aunque casos tan dramáticos como este no son habituales, esta práctica ancestral deja graves secuelas en millones de mujeres de más de una veintena de países africanos, Yemen y el Kurdistán iraquí.
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