La organización yihadista cuenta con una amplia red de oficiales que mantienen el control dentro del califato. los integrantes de los tres consejos principales: los eruditos religiosos, el consejo de la sharia y el de la shura
La organización yihadista cuenta con una amplia red de oficiales que mantienen el control dentro del califato. los integrantes de los tres consejos principales: los eruditos religiosos, el consejo de la sharia y el de la shura
La emergencia de Estado Islámico (EI) ostentando su crueldad y su rápida expansión en Medio Oriente ha provocado una nueva reacción contra el islam. EI se autodesigna el representante verdadero de esta religión y ha declarado el Califato en los territorios bajo su control en referencia al primer sistema presidido por la Ley del Qu’ran. No es la primera vez que distintos grupos se asumen como los verdaderos representantes de doctrinas para tratar de adaptar la sociedad a su concepción, y donde la violencia y el desprecio por la vida ocupan un lugar central como instrumento para su consolidación.
El Califato Islámico (ISIS, por sus siglas en inglés) está reclutando niños de todas las edades para convertirlos en soldados. Lo indica un informe de las Naciones Unidas y es corroborado por otras informaciones de grupos pro derechos humanos.
En el caso del mundo islámico, el polo extremista del movimiento religioso revivalista siempre buscó imponer la purificación del creyente por la fuerza. Si uno no se purificaba bajo los rígidos parámetros ultraconservadores, entonces se era tan pagano o infiel como un no creyente, por más consideración que uno podía tenerse a sí mismo como musulmán devoto. En este aspecto, la purgación casera de los individuos descarriados siempre fue considerada un paso previo y necesario, por lo menos en términos discursivos, a la dominación mundial. La prueba está en que desde las primeras conquistas wahabitas en Arabia en el siglo XVIII, pasando por el Emirato Islámico de Afganistán en 1996, y la actual conformación del autoproclamado califato sirio-iraquí, los yihadistas han buscado fijar que los musulmanes que no se ajustan a una tradición dogmática no son musulmanes.