Los palestinos saben muy bien que cuando tengan un Estado propio –si es que lo logran– jamás podrán confiar en sus hermanos árabes.
Los palestinos saben muy bien que cuando tengan un Estado propio –si es que lo logran– jamás podrán confiar en sus hermanos árabes.
Mientras el grupo yihadista Estado Islámico (EI) se gana la atención del mundo y es combatido en Irak y Siria por un conglomerado de naciones lideradas por Estados Unidos, en África, con menos notoriedad, pero con la misma sangre fría, el azote es encarnado por el grupo Boko Haram, también con un califato autoproclamado y con ambiciones de expansión en la región que domina desde Nigeria, donde se inició el movimiento en 2002.
Más de 600 clérigos musulmanes y prelados de las iglesias orientales se reúnen para analizar las raíces de la violencia yihadista
El padre Gabriel Nadaf, un sacerdote de la Iglesia Ortodoxa Griega que vive en Nazaret, está amenazado de muerte por decir entre otras cosas una verdad evidente: que Israel es el único país de Oriente Medio en el que los cristianos pueden practicar libremente su religión, disfrutan de derechos democráticos y no temen por sus vidas.