Cuando el mundo tenía sus ojos puestos en la ciudad australiana de Sidney, donde uno de los llamados «lobos solitarios» del islamismo radical provoco tres muertes, la guerra religiosa en Asia multiplicó al infinito el dolor.
Cuando el mundo tenía sus ojos puestos en la ciudad australiana de Sidney, donde uno de los llamados «lobos solitarios» del islamismo radical provoco tres muertes, la guerra religiosa en Asia multiplicó al infinito el dolor.
Una mujer saudí se disfrazó para poder colarse a un partido de fútbol y ahora será investigada por las autoridades de ese país.
Siempre resulta irreal ver cómo un grupo terrorista islamista acusa a otro de ser demasiado “indulgente” al imponer las leyes de la sharia. Pero no lo es cuando un grupo terrorista empieza a amenazar a escritores y a mujeres.
«Decapitar es menos sádico que fusilar», porque «con el cuchillo mueres pronto», afirmó Chep Hernawan, autoproclamado líder del Estado Islámico (EI) en Indonesia, el país con mayor cantidad de musulmanes en el mundo.