En los relatos de su libro, ‘Y no me llamaré más Jacob’, David Aliaga (L’Hospitalet de Llobregat, 1989) indagó en su conversión al judaísmo. Algo parecido a lo que ocurre con su último libro de relatos, ‘El año nuevo de los árboles’, en el que rebusca en la memoria y la identidad personal y colectiva con el eco del Holocausto y una Europa que padece amnesia. Hablamos con él de literatura, cultura, historia y religión. De Europa y de algo inevitable y doloroso: Israel y Palestina.