En la noche del lunes se realizó en la hermosísima Parroquia San Ignacio de Loyola de Buenos Aires un concierto con obras de Bach, dedicado a la llegada de las fiestas de Navidad y Janucá. La inmensa iglesia desbordaba de gente. Las sentidas palabras del párroco dándome el honor de compartir unas palabras acerca de la fiesta de Janucá en su iglesia llenaron de emoción la sala. Tantos siglos de distancia y desencuentro. Finalmente comprendimos que ambas celebraciones hablan de nuevos comienzos, de aprender a reinventarnos. Ambas tradiciones nos hablan de un único Dios, el Dios que hace que todo vuelva a nacer una, y otra vez y que como sus mensajeros en la tierra, estamos llamados a ser multiplicadores de luz.