El 12 de agosto de 2006, en el marco de la Segunda Guerra del Líbano librada entre las Fuerzas de Defensa Israelíes y el brazo armado de Hezbolá, muere Uri, un soldado israelí de veinte años. El hecho habría pasado desapercibido en la estadística de la guerra si su padre no fuera el escritor David Grossman (n. 1954), quien apenas dos días antes había hecho una aparición pública con los escritores Amos Oz y A.B. Yehoshúa manifestándose en contra de una ofensiva israelí contra tierras libanesas. Grossman escribía por entonces una novela que resultó profética en el sentido más inesperado: era la historia de una madre que salía a caminar mientras su hijo iba a la guerra. La caminata procuraba conjurar el hecho más temido, que era estar en la casa y recibir una infausta noticia. Grossman estaba escribiendo eso cuando la noticia le llegó.