El actual operativo israelí, que tiene por fin frenar el disparo de misiles de diverso alcance por parte de las facciones radicales palestinas, tiene que ver con las elecciones en Israel del próximo 22 de enero, pero a la inversa. El premier Netanyahu y el ministro de Defensa Barak hubieran deseado esperar hasta después de esa fecha, para que no se los acusara, tanto adentro como afuera, de especulación electoral…