Nada mejor que darse una vuelta por los diferentes hospitales de Israel, desde el Rambam de Haifa y otros del norte hasta el Soroka de Beer Sheba y el Barzilai de Ashkelon en el sur, pasando por cierto por Hadassah en Jerusalén, para sentir que aún en medio del conflicto israelo-palestino que tanto sufrimiento causa a las dos partes, es posible aferrarse de la esperanza…