No es muy común ver a un hombre de 33 años caminando por las calles cargado cajas de Lego, mucho menos uno vestido con el uniforme de un oficial de las FDI. Nos encontramos con Myr. Maor Cohen camino hacia el Centro Médico Infantil Schneider en Petah Tikva. Con él, lleva grandes cajas llenas de pequeñas piezas de ensamble coloridas. El popular juego de construcción que seguramente marcó una bonita etápa de la infancia de muchos de nosotros, es el medio que encontró Maor para hacer esbozar una sonrisa en el rostro de niños enfermos.