Cientos de familiares emocionados, muchos de los cuales llegaron hace pocos meses de Etiopía, llenaron ayer las salas de la Terminal 1 del Aeropuerto Internacional Ben Gurión para recibir a los últimos 450 inmigrantes de la operación «Alas de Paloma» que marcó el final de la inmigración judía organizada de Etiopía a Israel.