Una investigación preliminar del Ejército de Defensa de Israel (Tzáhal) determinó que el sargento primero, Shlomi Cohen, fue asesinado por un francotirador del ejército libanés cuando manejaba un automóvil que carecía de blindaje y no estaba ingresando a un puesto militar fronterizo israelí a través de su entrada principal; sino que había elegido un camino lateral, exponiéndose entonces al lado libanés de la frontera.