Una palestina y una israelí usan la cocina para atraer turistas
JERUSALEM. — Una mujer israelí y una palestina se han unido para llevar turistas a Tierra Santa: desconfían de los políticos y quieren superar barreras por su cuenta. Y para ello utilizan los secretos de la cocina de Medio Oriente.
Fuertes y seductores aromas impregnan el aire de los pasillos techados del bazar oriental de la Ciudad Vieja de Jerusalén, donde tres turistas curiosean en un stand de especias exóticas. Impresionadas, absorben el aroma del cardamomo, del comino o del rojo sumak.