La compañía israelí Softwheel ha desarrollado una rueda con un sistema de suspensión interno que absorbe los golpes que podrá ser utilizada en las sillas de ruedas y permitirá a los usuarios bajar unas escaleras o moverse por todo tipo de pavimentos.
La empresa pertenece a Gilad Wolf, un granjero que tuvo que utilizar silla de ruedas durante un tiempo y que se dio cuenta de las molestias que causaba rodar sobre determinados terrenos.