Arqueólogos israelíes descubrieron una herramienta que se cree fue utilizada para construir el Muro de los Lamentos, en Jerusalén.
Se trata de un cincel de metal, de unos 15 centímetros de largo, que apareció a los pies de ese santuario, unos cinco metros por debajo del nivel de la famosa calle herodiana. Este descubrimiento puede ser una pista importante para conocer quién completó la titánica obra que se le adjudica al rey Herodes en el siglo I a. C.; aunque este cincel tiene rastros de haber sido utilizado hasta un siglo después.